La supervisión es una práctica habitual en la psicología clínica seria: de forma regular, cada terapeuta revisa su trabajo con otros profesionales con experiencia. Se piensa el caso en conjunto, se contrastan hipótesis y se ajusta el rumbo del tratamiento cuando hace falta.
Que tu proceso no depende de una sola mirada. Detrás de tu terapeuta hay un equipo que piensa contigo, aunque no lo veas en sesión. Es una garantía de calidad y una forma de cuidar el tratamiento.
Queda protegida. La supervisión se hace entre profesionales sujetos al mismo deber de secreto, y se centra en el trabajo clínico, no en tu identidad.
En Creciendo la supervisión forma parte de cómo trabajamos, junto con la formación permanente del equipo.
El primer paso suele ser el más difícil. Escríbenos por el medio que prefieras: te respondemos en horario de consulta o, como muy tarde, al día siguiente.