Trabajo y rendimiento

Cuando el trabajo, el estudio o el rendir se comen todo lo demás. Psicólogas y psicólogos en Atocha, Delicias y online para el estrés, el bloqueo y la exigencia.

Psicólogas y psicólogos colegiados (COP Madrid) · Centros sanitarios autorizados · 5,0 en Google con 59 reseñas · Madrid · Atocha y Delicias · También online

El domingo por la tarde se te cierra el estómago. Llevas un informe abierto tres días sin escribir una línea. O rindes, y mucho, pero a costa de no dormir y de sentir que en cualquier momento se va a descubrir que no vales. Lo que une a estos motivos es que el trabajo, o el estudio, ha dejado de ser una parte de la vida y se ha convertido en el sitio donde se juega tu valor.

Muchas personas que consultan por esto se preguntan si es para tanto. A fin de cuentas hay gente con problemas más graves. Pero cuando cada lunes cuesta lo que cuesta, es para tanto.

En Creciendo miramos lo que te pasa en el trabajo y lo que traes tú al trabajo: la exigencia que aprendiste en casa, tu forma de estar con quien manda, el miedo a fallar y de dónde viene. Atendemos en Atocha, Delicias y también online, lo que hace más fácil encajar la terapia en una semana llena.

Estrés laboral / Burnout

Agotamiento que un fin de semana no arregla. Cinismo con lo que antes te importaba. La sensación de que por mucho que hagas nunca es suficiente. Puede empezar como estrés y acabar en un apagón: cuerpo enfermo, cabeza en blanco, ganas de no ir. Tenemos una página dedicada: Estrés laboral / Burnout.

Mobbing / Acoso laboral

Te dejan fuera de las reuniones. Te quitan tareas o te dan las que nadie quiere. Comentarios delante de otros, correos con copia a media empresa, un jefe que cambia de criterio para que siempre estés fallando. Al principio piensas que es una mala racha. Después empiezas a dudar de si el problema eres tú.

El acoso laboral desgasta por dentro: insomnio, ansiedad al entrar por la puerta, bajas que se alargan, y una vergüenza enorme por no saber defenderte. Merece la pena consultar en cuanto notes que el trabajo te está enfermando, no cuando ya no puedas más.

No somos abogados ni un departamento de recursos humanos, y no vamos a decirte qué hacer con tu empleo. Lo que hacemos es ayudarte a salir de la confusión: ver con claridad lo que está pasando, entender por qué te ha enganchado como te ha enganchado y recuperar la fuerza que necesitas para decidir.

Cuéntanos lo que está pasando sin ordenarlo antes. Ordenarlo es parte de lo que hacemos aquí.

Ansiedad por rendimiento

Sabes hacerlo. Lo has hecho mil veces. Pero llega el examen, la presentación, la reunión con el cliente, y se te va: la voz tiembla, la mente se queda en blanco, sudas, te bloqueas. Días antes ya no duermes bien. Y después, la rabia de haberlo hecho peor de lo que sabes.

Puede pasar en el trabajo, en unas oposiciones, en el deporte, en la música, en la cama. Consultar tiene sentido cuando el miedo a rendir te está haciendo evitar oportunidades, o cuando el precio de cada prueba es demasiado alto.

Trabajamos con lo que hay debajo del bloqueo: qué significa fallar para ti, quién mira cuando rindes, qué te juegas de verdad en cada prueba. Muchas veces el cuerpo se paraliza porque la apuesta interna es desproporcionada: no es un examen, es tu derecho a existir. Bajar esa apuesta es lo que devuelve las manos.

Si lo que describes se parece más a la ansiedad general, también podemos verlo. Empezamos por donde tú quieras.

Procrastinación crónica

Sabes lo que tienes que hacer y no lo haces. Abres el documento, miras el móvil, limpias la cocina, vuelves al documento, lo cierras. Lo entregas la última noche, mal y con culpa, o directamente no lo entregas. Y te llamas vago, aunque en el fondo sabes que no es pereza.

Casi nunca lo es. Detrás de la procrastinación suele haber miedo: a que no salga perfecto, a que salga y no sea suficiente, a que terminar signifique que te van a juzgar. A veces es una forma de rebelarse contra una exigencia que sientes como ajena. Vale la pena consultar cuando ese bucle te está costando trabajos, estudios o la relación contigo mismo.

No vamos a darte una app ni un método de productividad. Trabajamos en entender qué evitas de verdad cuando evitas la tarea, y en cambiar tu relación con el hacer, que ahora mismo es una relación de castigo.

Tráelo tal cual está, sin terminar.

Síndrome del impostor

Te ascienden y piensas que se han equivocado. Te felicitan y buscas el error. Cada logro lo explicas por suerte, por ayuda, por haber caído bien, nunca por ti. Y vives con el miedo de que un día alguien se dé cuenta y se acabe la farsa. Mientras tanto, trabajas el doble para que no se note.

Es muy frecuente en personas capaces y muy exigentes, y a menudo en quienes son los primeros de su familia en llegar donde han llegado. Consulta cuando esa sensación te esté quitando el disfrute de lo que consigues o te esté haciendo rechazar lo que mereces.

Trabajamos en cómo se construyó esa idea de ti: quién te miraba de pequeño y qué esperaba, qué pasaba cuando destacabas, qué aprendiste sobre lo que podías y no podías ser. No se trata de repetirte que vales; eso ya lo has probado. Se trata de entender por qué no puedes creerlo.

Cuéntanoslo en la primera sesión y lo pensamos juntos.

Conflictos con autoridad

Cada jefe acaba siendo un problema. Te cuesta recibir una orden sin sentirla como una humillación, o al contrario: te sometes tanto que luego te ahogas de rabia. Cambias de trabajo y se repite. Puede que en el fondo sepas que no es ese jefe en concreto, que es algo tuyo con quien manda.

Tiene sentido consultar cuando el patrón te está costando puestos, ascensos o la paz en el trabajo, o cuando notas que reaccionas con una intensidad que no encaja con la situación.

La relación con la autoridad se aprende muy pronto, casi siempre en casa. Trabajamos en ver de dónde viene la tuya: qué autoridad conociste, cómo te trató, qué decidiste entonces sobre obedecer y sobre pelear. La relación con tu terapeuta, que también ocupa un lugar de cierta autoridad, se convierte en un sitio donde ensayar otra manera de estar con ella, en directo.

Ven con el último ejemplo fresco; nos sirve más que la teoría.

Dificultades de concentración

Lees la misma frase cuatro veces. Cambias de tarea sin acabar ninguna. Te sientas a trabajar y a los diez minutos no sabes en qué estabas. Puede que te preguntes si tienes TDAH, si es el móvil, si es la edad o si es que te pasa algo.

A veces la falta de concentración es en sí misma el problema, y a veces es la señal de otra cosa: una preocupación que ocupa toda la cabeza, un ánimo bajo que quita energía, un cansancio que se ha vuelto crónico. Merece la pena consultar cuando afecta al trabajo o a los estudios de forma sostenida, o cuando ya has probado a organizarte mejor y no funciona.

Empezamos por entender qué te está robando la atención. Si hace falta una valoración específica, te lo diremos y te orientaremos. Y si lo que hay es un ruido de fondo emocional, trabajamos ese ruido: normalmente, cuando baja, la atención tiende a volver.

Cuéntanos desde cuándo y en qué momentos. Ese mapa ya dice mucho.

Bloqueos creativos

Escribías, componías, diseñabas, y ahora te sientas delante y no sale nada. O sale y lo tiras. Cada intento te parece peor que el anterior y empiezas a evitar el momento de sentarte. Para quien vive de esto, el bloqueo no es solo frustrante: es una amenaza al sustento y a la identidad.

Consultar tiene sentido cuando el bloqueo dura más de lo que puedes permitirte, o cuando notas que el miedo a crear se está extendiendo a otras partes de tu vida.

Casi nunca es falta de ideas. Suele haber un juez interior que ha crecido demasiado, un éxito anterior que ahora hay que superar, o algo en tu vida que pide atención y que la obra, con razón, no quiere tapar. Trabajamos en bajar el volumen a ese juez y en entender qué está intentando decir el bloqueo. Muchas veces, cuando se entiende, se afloja.

Trae lo que no sale. Aquí también se puede hablar de eso.

Dónde y cuánto cuesta

  • Presencial en Atocha (C. de Vizcaya 11) y Delicias (Embajadores 137), de lunes a viernes de 9 a 21 h.
  • Online por videollamada, con la misma terapeuta durante todo el proceso.
  • 60 € la sesión individual. Puedes ver los detalles en la página de precios.

Somos psicólogas y psicólogos colegiados (COP Madrid) y centro sanitario autorizado por la Comunidad de Madrid.

Cómo empezar

Si no sabes si esto es motivo suficiente, escríbenos igual. Puedes reservar online en un minuto o escribirnos por WhatsApp y te contamos cómo empezar. Si prefieres una llamada previa para resolver dudas, dínoslo en el mensaje.

¿Empezamos?

El primer paso suele ser el más difícil. Escríbenos por el medio que prefieras: te respondemos en horario de consulta o, como muy tarde, al día siguiente.

L–V · 9–21h · Atocha y Delicias · También online