Episodios de miedo intenso que llegan de golpe, urgencias donde no encuentran nada y el temor a que vuelva. Psicólogas y psicólogos para el pánico en Atocha, Delicias y online.
Psicólogas y psicólogos colegiados (COP Madrid) · Centros sanitarios autorizados · 5,0 en Google con 59 reseñas · Madrid · Atocha y Delicias · También online
Estabas en el metro, en una reunión o en el sofá de casa, y de pronto el corazón se disparó. Te faltaba el aire, te temblaban las manos, sentías que ibas a desmayarte o a morir. Quizá acabaste en urgencias y te dijeron que no tenías nada. Y esa es la parte que más desconcierta: si no tengo nada, ¿por qué me ha pasado esto? ¿Y si vuelve?
En Creciendo atendemos a personas que sufren ataques de pánico en nuestros centros de Atocha y Delicias y también online. No hace falta haber tenido muchos: a veces uno solo basta para cambiar cómo te mueves por la ciudad.
No hace falta esperar a que el miedo te encierre en casa. Estas son las situaciones por las que más nos consultan:
Un ataque de pánico es una alarma que salta cuando no hay incendio. El cuerpo hace lo que haría ante un peligro real, y por eso los síntomas son tan físicos y tan convincentes. Entender esto es el primer paso, pero no el único: saber que "no es nada" no suele bastar para que deje de dar miedo.
Trabajamos desde un enfoque relacional e integrador: no nos quedamos solo en el episodio. Miramos qué estaba pasando en tu vida cuando empezaron, qué has aprendido a hacer con el miedo (aguantar, disimular, pedir ayuda) y cómo se construyó en tu historia la sensación de estar o no estar a salvo. Muchas veces el pánico llega en un momento en que llevabas tiempo tirando sin escucharte, y el cuerpo ha encontrado su manera de parar.
Y miramos también lo que pasa en sesión: cómo te dejas acompañar, lo que te cuesta contar. No trabajamos con un protocolo igual para todos: lo que te pasa a ti tiene una historia concreta. Las sesiones son individuales y semanales al principio.
La primera sesión es para contar lo que ha pasado con calma, sin que nadie te mire raro. Tu terapeuta quiere saber cómo fue el primer episodio, qué ha cambiado desde entonces y qué te gustaría recuperar. Te explica cómo va a trabajar y resuelve tus dudas. Al terminar tendrás una idea clara de si este es el sitio y de cuál sería el siguiente paso.
Si el miedo a que te dé un ataque en la consulta te frena, dilo: es habitual, y es algo con lo que sabemos trabajar. Puedes ver quién te atendería. Lo que se habla en sesión es confidencial.
Lo que más limita no suele ser el ataque, sino lo que viene después: la vigilancia. Cada latido raro se convierte en aviso. Para no arriesgarte, recortas: primero el metro, luego el cine, luego quedarte solo en casa. Cada cosa que evitas te alivia hoy y te encoge la vida mañana. Cuando la evitación se extiende a casi todo lo que está fuera de casa, hablamos de agorafobia. Si lo que se ha instalado es el miedo a tener una enfermedad grave que los médicos no ven, mira la página sobre ansiedad por la salud. Y si entre episodios vives con una tensión de fondo que nunca baja, quizá te reconozcas en la ansiedad general.
Depende de cuánto tiempo lleves con ello y de lo que haya alrededor. Muchas personas notan en las primeras semanas que los episodios les asustan menos, aunque todavía aparezcan. Recuperar los sitios que dejaste y entender qué hizo saltar la alarma lleva más tiempo, normalmente meses. Empezamos con sesiones semanales; cuando el trabajo lo permite, pasan a ser quincenales.
Somos psicólogas y psicólogos colegiados (COP Madrid) y centro sanitario autorizado por la Comunidad de Madrid.
Si hoy no te ves capaz de venir en persona, puedes empezar por videollamada. Puedes reservar online en un minuto o escribirnos por WhatsApp y te contamos cómo empezar. Si prefieres una llamada previa para resolver dudas, dínoslo en el mensaje.
Equipo clínico de Creciendo · Actualizado el 22 de septiembre de 2026
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