Cuando la muerte de alguien no termina de ordenarse: meses después sigue ahí, y no sabes si es normal o si necesitas ayuda. Te acompañamos en Atocha, Delicias y online.
Psicólogas y psicólogos colegiados (COP Madrid) · Centros sanitarios autorizados · 5,0 en Google con 59 reseñas · Madrid · Atocha y Delicias · También online
Ha pasado tiempo y sigues ahí. Pones la mesa contando una silla de más. Evitas una calle, una canción, una carpeta de fotos. Los demás han vuelto a su vida y tú sonríes para no incomodar. O al revés: no has llorado, sigues funcionando, y te preguntas si eso significa que algo va mal contigo. La duda de fondo es la misma: ¿esto es normal, o ya debería estar mejor?
No hay un plazo. Cada duelo tiene su forma y su ritmo, y hay pérdidas que tardan más en encontrar su sitio: una muerte repentina, la de un hijo, la de alguien con quien la relación estaba sin resolver. En Creciendo acompañamos procesos de duelo en nuestros centros de Atocha y Delicias y también online.
No hace falta esperar a estar hundido para pedir ayuda. Nos consultan personas que se reconocen en cosas como estas:
Si hay riesgo inmediato para ti o para otra persona, llama al 024 (atención a la conducta suicida, 24 horas) o al 112.
El duelo no es una enfermedad y no venimos a quitártelo. Lo que hacemos es darle un lugar donde pueda hablarse entero, también lo que no se puede decir en casa: el alivio, la rabia, lo que quedó pendiente, las partes de esa relación que no eran buenas. Muchas veces lo que traba un duelo no es la tristeza, sino todo eso que no ha encontrado dónde ir.
Nuestro enfoque es relacional e integrador. Miramos la pérdida de ahora y también quién era esa persona para ti, y qué otras pérdidas y vínculos hay detrás. La relación con tu terapeuta es parte de ese trabajo: alguien que no se cansa de escuchar, que no te pide que pases página y que aguanta contigo lo que duele. Con eso, el duelo suele empezar a moverse solo.
No hay fases que cumplir ni etiquetas que asumir. A tu ritmo, en sesiones individuales, y con el tiempo que haga falta.
La primera sesión es para contar lo que ha pasado, hasta donde puedas. Quién era, cómo fue, cómo estás ahora. No hace falta que tengas claro qué quieres conseguir; a veces solo se sabe que así no se puede seguir, y con eso basta. La terapeuta te explica cómo va a trabajar y acordáis un primer plan. Al terminar tendrás una idea clara de si este es el sitio.
Lo que cuentes se queda en la sesión. Puedes ver quién te atendería y, si nunca has ido a terapia, qué es la psicoterapia.
No depende del tiempo que haya pasado, sino de si el dolor te deja vivir. Un duelo que avanza duele, pero permite trabajar, ver a gente, reír a ratos, recordar sin romperse cada vez. Cuando nada de eso vuelve, cuando la vida se ha quedado parada alrededor de la ausencia, o cuando la tristeza se ha vuelto algo plano y sin salida que se parece a la depresión, es momento de consultar. También cuando notas que te callas para no cansar a los demás.
Otras pérdidas duelen de forma parecida: una ruptura, un divorcio, un embarazo que no llegó a término, un país que se dejó atrás. No hace falta que alguien haya muerto para que el duelo sea real; lo contamos en Pérdidas y transiciones.
Depende de la pérdida, de cómo ocurrió y de lo que había antes. Muchas personas notan en las primeras semanas que respiran mejor solo por poder hablarlo entero. Un duelo que lleva años atascado necesita meses. Las sesiones son semanales al principio; más adelante, a menudo quincenales.
Somos psicólogas y psicólogos colegiados (COP Madrid) y centro sanitario autorizado por la Comunidad de Madrid.
Si acabas de perder a alguien y no sabes si es demasiado pronto, escríbenos igual y lo hablamos. Puedes reservar online en un minuto o escribirnos por WhatsApp y te contamos cómo empezar. Si prefieres una llamada previa para resolver dudas, dínoslo en el mensaje.
Equipo clínico de Creciendo · Actualizado el 22 de septiembre de 2026
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