Sensación de vacío: psicóloga o psicólogo en Madrid

Todo va bien sobre el papel y no sientes nada. Un hueco que intentas llenar con comida, pantallas o gente. Lo trabajamos en Atocha, Delicias y online.

Psicólogas y psicólogos colegiados (COP Madrid) · Centros sanitarios autorizados · 5,0 en Google con 59 reseñas · Madrid · Atocha y Delicias · También online

Sobre el papel, todo va bien. Tienes trabajo, gente alrededor, quizá pareja, y sin embargo no sientes nada. No es tristeza exactamente; es un hueco. Llegas a casa, abres la nevera sin hambre, enciendes una pantalla y luego otra, llenas la agenda para no quedarte a solas contigo. Y al rato el hueco sigue ahí. Cuesta explicarlo, y por eso mucha gente tarda en consultarlo: ¿cómo pides ayuda por algo que "no es nada"?

Pues es algo. La sensación de vacío es real, se puede nombrar y se puede trabajar. En Creciendo atendemos a personas que viven con ese hueco en nuestros centros de Atocha y Delicias y también online.

Cuándo consultar

No hace falta esperar a que el vacío se convierta en otra cosa. Muchas personas consultan cuando reconocen algo de esto:

  • Haces lo que "toca" (trabajar, quedar, ver una serie) como quien cumple un trámite, sin que nada te llegue.
  • Comes, compras, haces scroll o bebes para tapar algo que no sabes nombrar, y el alivio dura poco.
  • Necesitas tener siempre gente cerca o planes hechos, porque a solas el hueco se hace enorme.
  • Te preguntas quién eres cuando nadie te está mirando y no encuentras una respuesta.
  • En las relaciones pasas de la intensidad total al desinterés, y eso te desconcierta.
  • A veces piensas que da igual estar o no estar. Si hay riesgo inmediato para ti o para otra persona, llama al 024 (atención a la conducta suicida, 24 horas) o al 112.

Cómo trabajamos

El vacío no es un fallo de fábrica. Suele tener una historia, y esa historia casi siempre va de lo que faltó. Hay personas que crecieron en casas donde nadie preguntaba cómo estaban, donde había comida en la mesa y ninguna curiosidad por lo que sentían. Otras aprendieron muy pronto a ser lo que los demás necesitaban y perdieron por el camino la señal propia. Cuando en la infancia nadie te ayuda a poner nombre a lo que sientes, de adulto es fácil no sentir.

Por eso nuestro enfoque es relacional e integrador: nos interesa lo que te pasa hoy, la forma en que aprendiste a vincularte, y lo que va ocurriendo entre tú y tu terapeuta. Con el vacío, esto último es central. Sentir que alguien está de verdad interesado en cómo estás, semana tras semana, es una experiencia que a muchas personas les faltó, y desde ahí empieza a aparecer algo donde antes no había nada.

No damos recetas ni ejercicios para "reconectar contigo", y no nos precipitamos con etiquetas. Si el vacío viene con tristeza, con dormir mal y con haber perdido el interés por todo, puede que lo tuyo sea una depresión. Si es más bien que nada te mueve, quizá te reconozcas en apatía y desmotivación. Y cuando el vacío se acompaña de relaciones muy intensas, cambios bruscos de humor y una imagen de ti que se mueve mucho, a veces forma parte de lo que en psicología se llama trastorno límite de la personalidad. Lo vemos sin prisa. Trabajamos en sesiones individuales, una por semana.

Qué esperar de la primera sesión

Sirve para que cuentes cómo es tu día a día y qué es eso que no consigues nombrar, con las palabras que tengas. Tu terapeuta te escucha, te hace preguntas para entender qué te ha traído y qué querrías que cambiara, y te explica cómo trabaja. Al terminar tendrás una idea clara de si este es el sitio. Puedes ver quién te atendería. Todo lo que cuentes es confidencial.

Si llenas el vacío con comida, compras o consumo

Muchas personas que consultan por esto ya han probado dietas, dejar el móvil o controlar el gasto, y han visto que la voluntad no basta. No basta porque la comida o el scroll no son el problema: son la solución que encontraste. Trabajamos con lo que hay debajo y también con lo que haces para taparlo. Si lo segundo se ha convertido en algo que ya no controlas, te lo diremos con claridad y buscaremos contigo el recurso adecuado si nosotros no lo somos.

Cuánto dura

Depende de dónde venga el hueco. Ponerle palabras ya alivia, y eso muchas personas lo notan en las primeras semanas. Que el vacío se vaya llenando de algo propio, y no de lo que usas para taparlo, es un trabajo de meses. Empezamos con sesiones semanales; más adelante pueden pasar a quincenales.

Dónde y cuánto cuesta

  • Presencial en Atocha (C. de Vizcaya 11) y Delicias (Embajadores 137), de lunes a viernes de 9 a 21 h.
  • Online por videollamada, con la misma terapeuta durante todo el proceso.
  • 60 € la sesión individual. Puedes ver los detalles en la página de precios.

Somos psicólogas y psicólogos colegiados (COP Madrid) y centro sanitario autorizado por la Comunidad de Madrid.

Cómo empezar

No hace falta que sepas explicar qué te pasa; con un "no siento nada" nos basta. Puedes reservar online en un minuto o escribirnos por WhatsApp y te contamos cómo empezar. Si prefieres una llamada previa para resolver dudas, dínoslo en el mensaje.

Equipo clínico de Creciendo · Actualizado el 22 de septiembre de 2026

¿Empezamos?

El primer paso suele ser el más difícil. Escríbenos por el medio que prefieras: te respondemos en horario de consulta o, como muy tarde, al día siguiente.

L–V · 9–21h · Atocha y Delicias · También online