Tristeza que no se va, apatía, irritabilidad, sensación de vacío o ideas de no querer seguir. Psicólogas y psicólogos en Atocha, Delicias y online.
Psicólogas y psicólogos colegiados (COP Madrid) · Centros sanitarios autorizados · 5,0 en Google con 59 reseñas · Madrid · Atocha y Delicias · También online
A veces no hay una razón clara. Nada ha ido especialmente mal y, aun así, levantarse cuesta, lo que antes gustaba ya no dice nada y las conversaciones se contestan con monosílabos. Otras veces la razón existe, pero la tristeza se ha quedado mucho más tiempo del que parecía razonable. Y a veces lo que hay no es tristeza sino irritación constante, o un vacío que no se llena con nada.
La pregunta que casi todo el mundo se hace antes de consultar es la misma: ¿esto es una mala racha o es algo más? No hace falta responderla antes de venir. Responderla es, de hecho, parte del trabajo.
Si hay riesgo inmediato para ti o para otra persona, llama al 024 (atención a la conducta suicida, 24 horas) o al 112.
En Creciendo trabajamos el estado de ánimo sin prisa por poner nombre. Nos interesa qué ha pasado, qué se ha ido apagando, qué relación tienes contigo cuando estás así y qué has podido contar a los demás. Atendemos en Atocha, en Delicias y también online.
No es solo estar triste. Es que todo pese: ducharse, contestar un mensaje, decidir qué cenar. Dormir mal o dormir demasiado, comer sin hambre o no comer, y una voz interior que dice que no vales y que esto no va a cambiar. Muchas personas siguen funcionando por fuera mientras por dentro todo se apaga. Tenemos una página dedicada: Depresión.
Una tristeza de fondo que dura años y a la que te has acostumbrado tanto que crees que eres así. Funcionas, trabajas, quedas con gente, pero con el volumen bajo: poca ilusión, poca energía, la sensación de ir siempre un poco por debajo de los demás. Lo que en psicología se llama distimia se puede trabajar, aunque parezca carácter. Lo contamos en su página: Distimia (depresión persistente).
Por la mañana bien, a mediodía hundido, por la noche eufórico o furioso. Los que te rodean no saben con quién van a encontrarse, y tú tampoco. A veces hay un motivo pequeño que lo dispara; a veces ninguno. Entender qué mueve esos vaivenes, y qué historia hay detrás, es lo primero para que dejen de mandar. Hay una página dedicada: Cambios de humor frecuentes.
Saltas por cosas pequeñas: un ruido, una pregunta, alguien que tarda. Después llega la culpa, y la promesa de que la próxima vez no. La gente cercana empieza a medir cómo te habla. Muchas veces la irritación es la cara visible de un cansancio o de una tristeza que no ha encontrado otra manera de decirse. Lo desarrollamos aquí: Irritabilidad crónica.
No estás mal exactamente. Es que nada te apetece. Los planes se cancelan, los proyectos se quedan a medias, el fin de semana se pasa en el sofá sin que lo hayas decidido. Cuesta explicarlo porque no hay un drama detrás, solo una falta de ganas que se va extendiendo a todo. Tenemos una página dedicada: Apatía y desmotivación.
Un hueco en el pecho que no es tristeza ni aburrimiento. Se llena un rato con comida, con compras, con una relación nueva, con el móvil, y vuelve. Cuesta ponerle palabras, y por eso muchas personas tardan en consultarlo: parece que no hay nada que contar. Sí lo hay. Lo contamos con más detalle en su página: Sensación de vacío.
Pensar que sería más fácil no estar, que los demás estarían mejor sin ti, o imaginar cómo hacerlo. Pensarlo no te convierte en alguien peligroso ni roto; significa que el dolor ha superado lo que puedes sostener a solas. De esto se puede hablar en consulta, con calma y sin que nadie se asuste. Hay una página dedicada a este motivo: Ideación suicida / Riesgo suicida.
Cortes, golpes, quemaduras, arañazos: formas de aliviar por fuera un dolor que por dentro no encuentra salida. Suele hacerse a escondidas y con mucha vergüenza, y quien lo descubre a menudo reacciona con miedo o con enfado, que es justo lo que menos ayuda. En consulta no hay castigo ni sermón; hay alguien que quiere entender para qué sirve. Tenemos una página dedicada: Autolesiones.
Somos psicólogas y psicólogos colegiados (COP Madrid) y centro sanitario autorizado por la Comunidad de Madrid.
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